Cómo las Emociones Juegan un Papel Importante en los Negocios de Hoy


Estamos en una época de transición, donde la mezcolanza de generaciones es inevitable en los lugares de trabajo. Tenemos líderes de 20, 35 y 50 años al frente de equipos, departamentos y compañías enteras alrededor del mundo, con “chips” únicos de su generación, que muchas veces no logran ser compatibles con los de sus colaboradores y generan un cumulo de emociones en ellos, lo que los vuelve torpes en ocasiones en la toma de decisiones.


Ahora, ¿qué podemos hacer con ello? Es muy sencillo, no te excedas emocionalmente con tu entorno; es decir, trabajo, compañeros, clientes, proveedores y con tus relaciones personales ajenas al ámbito laboral.


Los colaboradores, a menudo se suelen valer de líderes para resolver problemas profesionales, pero también personales. Algunos de estos líderes son felices al poder apoyar en temas personales, les da cierto aire de mentiría a la relación. No obstante, de acuerdo a un nuevo estudio, menciona que el proporcionar apoyo emocional a subordinados, puede ser grave y generar un impacto negativo en su estado de ánimo y desempeño laboral.


¿Qué significa esto para los gerentes y líderes que desean ayudar?


En primer lugar, debe reconocer que el ayudar a un colaborador o subordinado con sus problemas personales, o con alguna dilatación emocional, puede ser negativo para ellos. No quiere decir que debe dejar a un lado el tema, no obstante, debe ser consciente de las posibles consecuencias de su involucramiento. Pues traspasa una relación profesional con la persona.

En este momento, usted tal vez esté pensando en alguna situación en la que se involucró, o tuvo la oportunidad de hacerlo y los resultados pudieron ser distintos a los obtenidos. Sin embargo, debe plantearse si usted está calificado para hacerlo.


Un miembro más en la compañía


Actualmente, muchas de las empresas cuentan con un miembro especial en su equipo de trabajo, que para algunos directores y dueños de empresa, es fundamental en el desempeño de sus empleados y el rendimiento del negocio. Algunos les llaman “Coach”, otros “Psicólogo Corporativo”. Independientemente del nombre del puesto, la actividad de este miembro debe ser coyuntural en el espectro emocional del empleado.


Este miembro se encargará de dar orientación a los empleados en momentos de bajo nivel anímico, como una depresión, la muerte de un familiar la creencia de la insuficiencia para el trabajo a realizar, un divorcio, etc. Esto con la intención de brindar apoyo al colaborador en su momento más oscuro, y el de mantener (y en algunos casos aumentar) el desempeño de ellos en su trabajo.


Este tipo de participaciones son de gran relevancia en negocios que se encargan de gestionar una gran carga de trabajo, generadores de altos niveles de estrés y un alta toma de decisiones que suele ser crítica para el negocio, como en las firmas de correduría de bolsa, donde los ejecutivos suelen padecer “quiebres” emocionales, así un impacto negativo en sus relaciones personales, de pareja y con su comunidad.



Tal vez sea momento de integrar a un nuevo miembro a su compañía, alguien que pueda orientar a sus colaboradores en el camino de un equilibrio emocional y un desempeño sostenible en su negocio. Esto puede generarle una ventaja competitiva al desarrollar, no solo profesionalmente, sino personalmente a sus colaboradores, lealtad, calidad en las operaciones; y a mediano plazo, mayor rentabilidad.