Panorama de la Era Post-Crisis COVID-19 en el Mundo



¿Cómo pueden las empresas prepararse para un mundo posterior a la crisis, en lugar de agacharse y esperar un regreso al pasado? Bien, primero necesitamos considerar los cambios en la actitud y comportamiento social, ya que estos son moldeados por cambios profundos y fundamentales en las creencias y actitudes sociales. Esto, naturalmente, lleva a la creación de nuevas formas en estructuras como la laboral, la política, la del comportamiento y percepción de las necesidades de los consumidores frente a la oferta del mercado. Formas que, inevitablemente, se están configurando actualmente y es un proceso que persiste a largo plazo.



ANTECEDENTES DE LA CRISIS COMO INDUCTOR DE CAMBIOS HISTÓRICOS SOCIALES.


Un símil que viene a nosotros en estos días y que se ha popularizado bastante en los medios, es la comparativa del actual coronavrius (COVID-19) con el de la Peste Negra, la cual mató a entre 25 y 30 millones de personas en la Europa del siglo XIV, puso fin al feudalismo y la servidumbre y marcó el comienzo de la Ilustración al trasladar el poder a recursos laborales cada vez más escasos.


Otro evento impactante en ha sido, en sobre medida, la Segunda Guerra Mundial en la participación de las mujeres en la fuerza laboral. Con una gran parte de la población en edad laboral desplegada en el esfuerzo de guerra, se alentó a las mujeres a ocupar puestos de trabajo en el frente doméstico, a través de los esfuerzos para reducir las barreras sociales (y a veces legales). Después de la guerra, los efectos de estos cambios persistieron, impulsando una aceleración de la participación femenina en la fuerza laboral.


Al día de hoy, mochos somos conscientes de la interdependencia económica que existe en un mundo globalizado e hiperconectado. No obstante, hasta hace algunos años, se creía que acontecimientos como los de la burbuja inmobiliaria del 2008 en Estados Unidos, sólo afectaría al país del evento, no obstante, la caída de la bolsa y el cierre de importantes firmas de corretaje y bancos altamente calificados por agencias calificadoras como Moody´s, generaron una crisis que duró hasta 2010.


Así mismo, el 9/11, el ataque a las torres gemelas del 9 de septiembre del 2001. Ambos eventos reestructuraron de manera similar las políticas de transporte y seguridad en todo el mundo. Hubo un cambio colectivo en las actitudes sociales sobre la compensación entre la privacidad personal y la seguridad. Como resultado, los ciudadanos aceptaron niveles más altos de detección y vigilancia en interés de la seguridad colectiva.



CAMBIOS QUE TRAERÁ COVID-19 EN EL COMPORTAMIENTO Y LAS CREENCIAS


Es difícil predecir con precisión los cambios que esta nueva crisis traerá con sigo, la forma en que moldeará las creencias, y por consiguiente la conducta de la sociedad, pero es posible dibujar un boceto de de estos cambios si miramos y evaluamos la resistencia de los sistemas actuales, las condiciones de desigualdad social y (sobre todo) el acceso a servicios médicos como atención y medicinas.


Así mismo, el naciente nacionalismo como tendencia, el desacoplamiento de áreas de nuestra vida que, de alguna manera, encontraban un "espacio real" y especifico en nuestras vidas como la laboral y la familiar.


No obstante, con anterioridad, compartimos algunos cambios que consideramos, tienen mayor probabilidad de acontecer en una era post-crisis sanitaria y económica. Las cuales encuentran cabida principalmente en materia laboral, económico-fiscal y de seguridad:




DANDO FORMA A UNA REALIDAD POSTERIOR A LA CRISIS DEL COVID-19


En este punto deberá preguntarse sobre las medidas a tomar frente a los cambios ya visibles y para la realidad pronosticada post-COVID. Por lo que le sugerimos:



1. Iniciar el cambio mirando hacia delante.


Las organizaciones, grandes y pequeñas, se vuelven cortas de vista corta e insulares cuando se encuentran bajo amenaza. No obstante, las crisis marcan puntos estratégicos de inflexión, sin dejar de considerar las posibilidades que un futuro tiene para la compañía:.


  • ¿Qué eventos siguen en el sector/industria?

  • ¿Qué relevancia y consecuencias profundas pueden contener?

  • ¿Qué oportunidades se generan y puede aprovechar?



2. Comprender los cambios sociales que se gestan.


Escuche a sus clientes, es una cualidad y requisito fundamental para identificar los cambios y evoluciones en las necesidades, inquietudes y frustraciones de sus clientes. Ahora, los clientes pueden, en ocasiones, no ser explícitamente conscientes de sus necesidades emergentes, por lo que las empresas deben analizar, bajo un espectro más amplio, cómo están cambiando las actitudes sociales para comprender qué cambios observados pueden ser duraderos.



3. Examine los datos graduales de alta frecuencia


La analítica de su compañía no le darán las débiles señales del cambio. Las compañías necesitan acceder y analizar información de alta frecuencia, como:el número de transacciones por medio de plásticos, efectivo u otras plataformas de pago. ¿Cómo lo hizo; qué trataba de hacer; cuál es su frecuencia de pago por el método elegido; dónde lo hace?



4. Identifique sus debilidades expuestas.


Una crisis, en cual sea el tema, siempre expone las necesidades de mayor preparación, resistencia, agilidad e inteligencia comercial en diferentes áreas de su empresa. Lo que puede significar el nacimiento de oportunidades de renovación y reestructuración de modelos de trabajo y mismo modelo de negocio de la compañía.


En paralelo, puede ayudarle a comprender las necesidades más relevantes y amplias de sus clientes, ya que es muy probable que las tensiones sufridas por ellos, también las vivan otros.



5. Tenga un marco de referencia en el estudio del comportamiento regional durante la crisis.


Es un hecho que tanto China como Corea, en comparación a los demás países, llevan una considerable ventaja referente a su experiencia con la crisis y su recuperación. Al analizar y estudiar lo que sucedió y sucede en estos mercados, los líderes podrán advertir si los cambios en el comportamiento de sus consumidores se mantengan o pueden ser configurados. Diseñe una estrategia geográfica de seguimiento rápido que puede suponer una ventaja en dar respuesta al mercado occidental.




Por ultimo, la actitud y comportamiento de los proveedores de servicio también juega un factor importante en la ecuación del cambio en la crisis. Por lo que debe mantener una esperanza de mejora y una búsqueda constante de indicadores de actividad inconformista y patrones de reducción de la fricción. Es decir, demoras innecesarias, costos, complejidades, desajustes con las necesidades u otros inconvenientes que un cliente experimenta al usar una oferta en particular.