Un Hombre Llamado: Rockefeller



John Davison Rockefeller, el hombre considerado el más rico de toda la historia, con una fortuna equivalente al 1.53% del PIB de E.U. A. Pero… ¿Cómo lo logró?



Rockefeller nació en 1839 en Nueva York en una familia de clase media. El negocio petrolero lo llevó en 1916 a ser la primera persona en Estados Unidos en tener una fortuna de más de mil millones de dólares. Sin embargo, la vena de empresario se notó a muy temprana edad, en la que Rockefeller se dedicaba a la venta de caramelos ente los niños de su escuela y vecindario, así como de piedras de río que él mismo decoraba y luego vendía.


Pasados los años, y tras el abandono de su padre, Rockefeller tuvo que madurar a temprana edad, abandonando la escuela (que después retomaría), y haciéndose cargo del sustento de su familia como limpiabotas, entre otros oficios que le daban el suficiente dinero para existir a él y su familia.


En 1870 fundó la empresa de Standard Oil que se convirtió en uno de los mayores exportadores de petróleo y kerosene del mundo. La empresa consiguió un control total de la refinación y comercialización del petróleo en EU. Logrando lo que ningún monopolio ha hecho: disminuir los precios de su producto (petróleo), frente sus competidores que, sin oportunidad ante tal estrategia, se quedaron sin negocio.



Como era de esperarse, el monopolio generó polémica, ya que se consideraba un monstruo (y lo era) de la industria petrolera que abarcaba todo Estados Unidos, además de sus inversiones en acero y acciones de otras compañías, Rockefeller fue considerado como uno de los “Grandes Obstáculo” políticos de su era.


Rockefeller vivió con una estricta ética calvinista, que le permitió apreciar el trabajo duro, la disciplina, la inteligencia y la voluntad. Elementos que fueron claves para su éxito. No obstante, a pesar de su formación religiosa, recurría a la intimidación y algunas tácticas mafiosas para obtener compañías y acabar con su competencia, llegando a intimidar y amenazar a familias de dueños y empleados de la competencia para vender o cerrar sus negocios.


Sin duda fue un gran hombre con sus claroscuros, pero podemos extraer, por lo menos, 5 claves de su éxito:


  • Prioridad y Disciplina: Rockefeller fomentaba la disciplina en su trabajo y familia. Al grado de llevar consigo una libreta en donde anotaba sus gastos, por más mínimo que fuera, del día a día. Su registro le permitía identificar lo prescindible y eliminarlo.


  • Austeridad: A Rockefeller no le gustaba mal gastar su dinero, por lo que consideraba útil y práctico todo hasta quedar en un estado inservible. Por lo que sus zapatos, trajes y algunos otros ornamentos, los llevaba hasta un notorio desgaste de los mismo. Sin embargo, la calidad de los mismos era tal, que duraban bastante tiempo en el que podía ahorrar e invertir ese dinero para inflar su bolsillo.


  • Invertir: Rockefeller decía: “No trabajes por dinero, deja que el dinero trabaje por ti”. Una frase que resume todo el contexto de la generación de dinero. No ahorres para tu vejez, invierte tu ahorro para generar suficiente para tu vejez y juventud.



  • Arriesgarse: Cuando era joven aún, y se percató del potencial de petróleo, Rockefeller abandonó su empleo en una empresa de granos de café para invertir todo su dinero ahorrado (4000 dólares) en una refinería junto a un amigo. Dando el primer paso, hacia lo que se convertiría en el monopolio más grande de la historia.


  • Oportunidades: Las oportunidades se presentaron en forma de desafíos y golpes duros. Algunos fueron el abandono de su padre a temprana edad, o el abandono de los estudios. Sin embargo, eso le permitió desarrollar las habilidades suficientes para sentar las bases de lo que sería un espíritu emprendedor. Aun cuando la corte de los Estados Unidos separó Stándar Oil (Su empresa insignia) en 36 empresas distintas, se las arregló para ser el accionista mayoritario de cada una de ellas, aumentando las ganancias que jamás habría tenido si no hubieran desmantelado su monopolio.



Haz tuyas cada una de éstas claves, y comienza a aplicarlas en los negocios y en tu vida misma.